Presento en esta oportunidad un tema del cual hace mucho tiempo quería escribir, esto es de la inconsecuencia permanente en la que caen los evangélicos al referirse a
Sinceramente espero que más de alguno de ellos cambie su posición al terminar de leer este artículo y comprendan que al atacar a
Mediten y piensen, no vaya a ser que estén actuando como Saulo antes de su conversión.
Jesús los bendiga, Juan.
Y LOS PADRES REFORMADORES.
Más de alguna vez he escrito acerca de lo incomprensible que resulta para nosotros los católicos la posición que adoptan ciertas denominaciones protestantes y sobre todo los evangélicos de Latinoamérica en relación a
Desconocen a su vez el título más importante que lleva nuestra Santísima Madre y que corresponde al primer Dogma Mariano, definido en el Concilio de Éfeso del año 431 -ya
Pero, ¿qué opinión tenían respecto de
LUTERO Y
Como decía más arriba, hay variadas corrientes protestantes y evangélicas que desconocen el mayor y mas grande título que le corresponde a
Sin embargo, Martín Lutero nunca dudó en darle ese título el cual le otorgó hasta el final de sus días.
Martín Lutero, 24 Dezember 1539: LW 47,860.
“Así juzgó Dios a su Madre: 1) La ley de Dios la condenaba como adúltera. 2) Así quedaba maltrecho su honor. 3) Su vida quedó en peligro y su honor matrimonial dañado. María fue concebida en pecado(*) como los demás hombres; y, aunque ella fuera purificada del pecado original, no le habría bastado para un tal nacimiento. Por eso, es el Espíritu Santo el protagonista, el que la purifica y toma las puras gotas de sangre de su corazón; pues todo tiene que ser purificado”.
A los tres primeros puntos se habría visto expuesta María por ser madre soltera en Judea.
(*) Recordemos también que
He aquí -quizás- el más bello comentario al Magnificat jamás escrito en toda la historia del cristianismo:
Martín Lutero, Auslegung des Magnificat, 1522: LW 7,572.
“Las grandes cosas que Dios ha realizado en María se reducen a ser
Igualmente sucede con el dogma de la virginidad perpetua de María, negado hoy por todos los protestantes, sin embargo Lutero también creía firmemente en su virginidad antes y después del parto:
Martín Lutero, 28 Dezember 1544: LW 49,646.
“Y ningún hombre, ni siquiera el demonio, tiene que saber cómo puede suceder que una mujer virgen quede encinta sin varón. Pues porque ahí estarán las tres divinas Personas. La obra ha de ser realizada por las tres, aunque esa actuación acabe únicamente en la persona del Hijo”.
Martín Lutero, 1537/1538: LW 46,723.
En textos como Juan 2:12; 7:2; Mateo 12:46; Hechos 1:14 uno se preocupa y pregunta cómo el Señor Jesús pudo tener hermanos, dado que Él era el hijo único de María, y la virgen María no fue madre de ningún otro hijo. Entonces algunos responden que eran hijos de un matrimonio precedente de José, antes de estar con María; éstos fueron llamados después “hermanos de Cristo”; otros dicen que José tuvo junto con María otra mujer, tal como estaba permitido entre los judíos… Yo creo que “hermanos” aquí significa “primos”, dado que los judíos y
Martín Lutero, Tischrede n.4435 Ergänzungen, 1539: LW 48,579.
“María permaneció virgen, pues tras sentirse madre del Hijo de Dios, no deseó ser madre de otro hombre, sino permanecer en esta gracia”.
Martín Lutero, Predigt 24 Dezember 1540: LW 49,174.
“A José le cabe un gran honor ante Dios. A él le fueron confiados el Hijo de Dios y su Madre. Así José es un carpintero, que actúa como cualquier hombre de pueblo y que trabaja en lo oculto. [b] Pero quedó escrito para nosotros para que sepamos que Cristo vino y que su madre fue virgen, aunque bajo el velo de esposa se ocultaba la virgen antes y después del nacimiento”.
Martín Lutero, 1535 bis 1545: LW 43,22.
“La carta a los Hebreos dice que Sara pidió por la fe la fuerza de la concepción, para que comprendas que ella quedó encinta de Abraham siguiendo el curso normal de la naturaleza, no a través de un milagro. Este (milagro) sí aconteció en la virgen María que concibió en su seno, pero de su propia semilla, no de la semilla de un hombre. Para ello el Espíritu Santo la cubrió con su sombra”.
JUAN CALVINO Y
Juan Calvino, en varias oportunidades defendió con vehemencia la virginidad de María, refutó al igual que San Jerónimo más de mil años antes, el argumento de que en el Evangelio de San Mateo (1:25) se implicaría que san José haya tenido relaciones con
Juan Calvino. JCO 45,70; cf. JCO 46,271-272.
“A partir de Mateo 1,25, Elvidio creó mucha confusión en
Juan Calvino, Johannis Calvini Opera quae supersunt omnia (=JCO)(Verlag C. A. Schewedtke und Sohn, Braunscheweig 1863 ff.), Bände 45; Commentarius in Harmoniam evangelicam (“Harmonia evangelica” 1555), Band 46; Sermons sur I’Harmonie évangélique 1558, 1560, 1562. JCO 36,156.
“Es indudable que el profeta habla de una auténtica virgen, que ha de concebir no según las normas de la naturaleza, sino a través de la actuación de gracia del Espíritu Santo. Este es el misterio, que Pablo magníficamente ensalza: “Dios ha aparecido en la carne”.
Juan Calvino, JCO 45,30.
“Cuando María supo que de ella nacería el Hijo de Dios, recibió un mensaje inaudito, y ésta fue la razón por la que excluyó la relación sexual con un hombre. Por eso exclamó desconcertada: “¿Cómo sucederá esto?”… No era ésta una pregunta contra la fe. La hizo movida por la admiración; no por la desconfianza”.
Juan Calvino. JCO 45,426.
“¿No es este el hijo del carpintero? (Mateo 13:55). Por designio admirable de Dios vivió Cristo hasta los treinta años en lo oculto de la casa de sus padres. Esto fue extraña e injustamente motivo de tropiezo para que la gente de Nazaret, en lugar de conocerlo con temor como enviado del cielo. ¡Si hubieran descubierto que era Dios el que actuaba en Cristo! Pero intencionalmente ellos pensaban en José, en María y en todos los parientes y sus relaciones entre ellos, para ocultar la luz que se manifestaba. Como “hermanos” eran designados -según la costumbre judía- sobre todo los parientes de sangre. Pero de ello dedujo ignorantemente Elvidio que María había tenido más hijos, porque alguna vez habla de “hermanos de Cristo”.
H. ZWINGLIO Y
Zwinglio explica que el matrimonio con José fue únicamente para que José apareciera como esposo y la protegiera de la ley, y así poder dar al niño y a ella protección y cuidado.
H. Zwinglio, Eine Predigt von der reinen Gottesgebärerin María: ZSW 1,391-392.
“Cuando se cumplió el tiempo designado por Dios, envió a su mensajero Gabriel a la joven María, que estaba desposada con el piadoso José. La sabiduría divina se muestra en que el desposorio con José no pretendía establecer una relación matrimonial entre ellos en orden a engendrar hijos, sino para que la hija María, después de encontrarse encinta, no fuera apedreada según la ley judía, que estaba establecida para quienes concebían sin marido. El que José apareciera como esposo, la protegía de la ley. También se desposó con él para que ella y el niño encontraran en él un protector y cuidador”.
Explícitamente declara que es virgen, antes, en y después del parto:
H. Zwinglio, Eine Predigt von der reinen Gottesgebärerin María: ZSW 1,392-393.
“Hay que considerar aquí el honor que el evangelista Lucas y también Mateo le tributan por su elevada pureza; ella es joven pura e intacta antes del parto, en el parto y después del parto, es decir, siempre. Entre los hombres es imposible que una madre sea al mismo tiempo virgen; para Dios todo es posible, porque todas las criaturas obedecen a su voz”.
COMENTARIO FINAL.
En su afán por destruir todo lo católico los evangélicos no dudan en atacar -aún sin saberlo- hasta a sus propios modelos a seguir, pues eso es lo que son para ellos los Padres Reformadores, para éstos, venerar siempre a María fue una característica que no podía faltar en un cristiano.
O es que acaso utilizan también en esta situación algo que les es muy habitual, sacar de

