domingo 29 de noviembre de 2009

COMENTARIO PREELECCIONARIO - CHILE 2009.

LA HOMOSEXUALIDAD.

Este es un tema que no quería tocar, no al menos en el blog, pero está directamente relacionado con el Relativismo Moral imperante hoy en el mundo lo que me obliga a incluirlo. Además contra lo que opino en cuanto al largo de mis ediciones, lamentablemente, esta, resultará un tanto larga, pero no tengo otra forma de incluir las citas bíblicas correspondientes.

En esta época preeleccionaria en Chile, varias personas se han dirigido a mí con la siguiente pregunta: ¿Cuál de los candidatos crees tú que reúne las condiciones necesarias como católico para votar por él? La verdad de las cosas es que mí respuesta ha sido exactamente que ninguno. Hay dos que se descartan de inmediato por la sencilla razón de que son ateos o agnósticos, que para el caso da lo mismo, por tanto nos quedan solo dos, ambos se declaran católicos, pero ustedes saben de sobra que “del dicho al hecho, hay mucho trecho”.

Nosotros como católicos estamos obligados a cumplir con nuestro deber cívico que corresponde a elegir un presidente para Chile, sin embargo, esto se torna cada vez más difícil, en este caso no nos queda mas que elegir “el mal menor”.

Los dos candidatos están de acuerdo en distribuir sin mayor dilación la Píldora del día después, la píldora abortiva y por qué no decirlo con su verdadero nombre (al menos el que debiera tener) la Píldora homicida, pero además uno de ellos quiere declarar legal el “¿Matrimonio? entre homosexuales”.

Quiero dejar bien claro que me voy a referir en forma específica a este punto (el primero no necesita de mayores comentarios), al costo que me llamen homofóbico o retrógrado, me da exactamente lo mismo, acorde a mis creencias religiosas y morales no puedo aceptarlo y espero con esto aclarar a los católicos este punto tan grave, no es posible que una persona que se haga llamar “católico” trance sus principios por ganar votos, quien así lo hace sencillamente no tiene principios y no sé si definirlo como un “inmoral” o un “amoral” toda vez que lo segundo es peor que lo primero.

HOMESEXUALIDAD: Enfermedad o diferencia de género.

Hasta la década de los ’70 la homosexualidad era aceptada en el mundo como una enfermedad de corte mental, de repente esto cambió, comenzó a imperar el Relativismo Moral, donde todo está permitido y ya nada es pecado, para los católicos esto no ha cambiado, seguimos creyendo que se trata de una enfermedad y que el único que puede sanarla es nuestro Dios y Señor Jesucristo, no condenamos a los que la padecen por ese solo hecho, lo que sí condenamos es el pecado que cometen al practicarla, recordemos que Dios ama al pecador pero detesta el pecado.

Comenzaré por explicar que no se puede hablar de “Matrimonio homosexual”, la definición de la palabra matrimonio según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define:

matrimonio:

(Del latín: matrimonium)

1. m. Unión de hombre y mujer concertada mediante determinados ritos o formalidades legales.

2. m. En el catolicismo, sacramento por el cual el hombre y la mujer se ligan perpetuamente con arreglo a las prescripciones de la Iglesia.

Desde ya vemos que el Matrimonio solo es posible entre un hombre y una mujer, o sea, entre dos personas de diferente sexo, jamás entre las de un mismo sexo.

Ahora la explicación para los cristianos y especialmente para los cristiano-católicos:

Sí nos remitimos a las Sagradas Escrituras (Biblia) tenemos varios textos que confirman que el homosexualismo como género no existe, recordemos también que la Biblia es un libro inspirado a diversos autores por el Espíritu Santo, razón por la cual la Iglesia jamás contradirá lo expresado en ella y debido a ello no puede cambiar su doctrina.

Vamos entonces a las diferentes citas:

Y creó Dios al hombre a su imagen. A imagen de Dios lo creó. Macho y hembra los creó (Gen 1, 27).

Claramente denota dos especies en cuanto al género: Macho (hombre) y hembra (mujer), no veo aquí un tercer género.

Siguiendo en el mismo libro del Génesis, en el capítulo 18, versículo 20:

Dijo entonces Yahvé: “Las quejas contra Sodoma y Gomorra son enormes, y su pecado es en verdad muy grande”.

Continuamos con el libro del Levítico (el libro de la ley):

22 No te acostarás con un hombre como se hace con una mujer: esto es una cosa abominable. 23 No te acostarás con un animal: la mancha te quedaría. Tampoco la mujer se dejará cubrir por un animal: esto es una cosa abominable (Lev 18, 22-23).

Ya en el libro de la ley se expresa que este tipo de relación es “abominable”.

En la carta de San Pablo a los cristianos de Roma en el capítulo 1 leemos:

24 Por eso Dios los abandonó a sus pasiones secretas; se entregaron a la impureza y deshonraron sus propios cuerpos. 25 Cambiaron la verdad de Dios por la mentira. Adoraron y sirvieron a seres creados en lugar del Creador, que es bendecido por todos los siglos: ¡Amén! 26 Por esto Dios dejó que fueran presa de pasiones vergonzosas: ahora sus mujeres cambian las relaciones sexuales normales por relaciones contra la naturaleza. 27 Los hombres, asimismo, dejan la relación natural con la mujer y se apasionan los unos por los otros; practican torpezas varones con varones, y así reciben en su propia persona el castigo merecido por su aberración. 28 Ya que juzgaron inútil conocer a Dios, Dios a su vez los abandonó a los errores de su propio juicio, de tal modo que hacen absolutamente todo lo que es malo.

Y en la Primera carta a Timoteo en el capítulo uno, San Pablo dice:

8 Ya sabemos que la Ley es buena siempre que tengamos presente su finalidad. 9 La Ley no fue instituida para los justos, sino para la gente sin ley, para los rebeldes, impíos y pecadores, para los que no respetan a Dios ni la religión, para los corruptos e impuros, para los que matan a sus padres y para los asesinos; 10 para los adúlteros y los que tienen relaciones sexuales entre hombres o con niños, para los mentirosos y para los que juran en falso. Habría que añadir todos los demás pecados que van en contra de la sana doctrina, 11 según el Evangelio glorioso del Dios bienaventurado, tal como a mí me fue encargado.

Y continúa este gran apóstol recomendando a los Gálatas, en el capítulo 5 de sus cartas a los cristianos de Galacia:

19 Es fácil reconocer lo que proviene de la carne: libertinaje sexual, impurezas y desvergüenzas; 20 culto de los ídolos y magia; odios, ira y violencias; celos, furores, ambiciones, divisiones, sectarismo 21 y envidias; borracheras, orgías y cosas semejantes. Les he dicho, y se lo repito: los que hacen tales cosas no heredarán el Reino de Dios.

San Pablo hace hincapié que los que practican aquellas cosas no heredarán el Reino de Dios y para nosotros los católicos esto reviste una suma gravedad, pero a la vez debemos pensar que quien avala este tipo de actitudes, también es reo del mismo delito.

Hemos sido puestos en el mundo como “Centinelas de la verdad”, como luz para el mundo y como la Sal de la tierra, si no alumbramos, si no le damos el sabor correcto a este mundo y no permanecemos en actitud vigilante, seremos reos de la sangre de los pecadores:

16 “Al cabo de los días, la palabra de Yahvé me fue dirigida en estos términos: 17 Hijo de hombre, yo te he puesto como centinela de la casa de Israel. Oirás de Mí la Palabra y les advertirás de mi parte a los hombres”.

18 “Cuando Yo diga al malvado: “Vas a morir”, si tú no le adviertes, si no hablas para advertir al malvado que abandone su mala conducta a fin de que viva, él, el malvado, morirá por su culpa, pero de su sangre yo te pediré cuenta a ti”.

19 “Si, por el contrario, adviertes al malvado y él no se aparta de su maldad y de su mala conducta, morirá él por su culpa, pero tú habrás salvado tu vida”.

20 “Cuando el justo se aparte de su justicia, para cometer injusticia, Yo pondré un obstáculo ante él y morirá. Por no haberle advertido tú, morirás; él por su pecado, y no se recordará la injusticia que había practicado, pero de su sangre yo te pediré cuenta a ti. 21 Si por el contrario, adviertes al justo que no peque, y él no peca, vivirá él por haber sido advertido, y tú habrás salvado también tu propia vida(Ez 3,16-21).

Con esto se acaba la teoría de: “Que cada quién haga lo que quiera”, no podemos tomar esas actitudes, debemos advertir a quienes así proceden. Sí nos callamos “por no meternos en problemas” seremos reos de la misma falta y recibiremos el mismo castigo, o sea, no heredaremos el Reino de los cielos.

Y sigue San Pablo con sus recomendaciones en su carta a los cristianos de Éfeso en el capítulo 5:

5 Sépanlo bien: ni el corrupto, ni el impuro, ni el que se apega al dinero, que es servir a un dios falso, tendrán parte en el Reino de Cristo y de Dios. 6 Que nadie los engañe con razonamientos vacíos, pues son estas cosas las que Dios se prepara a condenar en los enemigos de la fe: 7 no sea que ustedes compartan su suerte.

¿Están seguros los que apoyan este tipo de actitudes de querer compartir “esa suerte”?

Y en el libro del Apocalipsis, en el capítulo 22 encontramos lo siguiente:

12 Voy a llegar pronto y llevo conmigo el salario para dar a cada uno conforme a su trabajo. 13 Yo soy el Alfa y la Omega, el Primero y el Último, el Principio y el Fin. 14 Felices los que lavan sus ropas, porque así tendrán acceso al árbol de la vida, y se les abrirán las puertas de la ciudad. 15 Fuera los perros*, los hechiceros, los impuros, los asesinos, los idólatras y todos los que aman y practican la mentira.

*En el antiguo Israel la denominación “perros” era atribuida a los homosexuales.

También en el libro del Apocalipsis en el capítulo 21, versículos del 6 al 8 dice:

6 Y añadió: “Ya está hecho; yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin. Al que tenga sed yo le daré de beber gratuitamente del manantial del agua de la vida. 7 Esa será la herencia del vencedor: yo seré Dios para él, y él será hijo para mí. 8 Pero para los cobardes, los renegados, los corruptos, los asesinos, los impuros, los hechiceros, los idólatras, en una palabra, para todos los falsos, su lugar y su parte es el lago que arde con fuego de azufre, que es la segunda muerte”.

Y esto es lo que le pasará a quienes practican esas abominaciones, pero también a quienes las avalan.

También en el Catecismo de la Santa Iglesia Católica, aparece una explicación al tema, sucintamente es como sigue:

CIC

Castidad y homosexualidad.


#2357 La homosexualidad designa las relaciones entre hombres o mujeres que experimentan una atracción sexual, exclusiva o predominante, hacia personas del mismo sexo. Reviste formas muy variadas a través de los siglos y las culturas. Su origen síquico permanece ampliamente inexplicado. Apoyándose en la Sagrada Escritura que los presenta como depravaciones graves (cf Gen 19,1-29; Rom 1,24-27; 1Cor 6,10; 1Tim 1,10), la Tradición ha declarado siempre que "los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados" (CDF, decl. "Persona humana" 8). Son contrarios a la ley natural. Cierran el acto sexual al don de la vida. No proceden de una complementariedad afectiva y sexual verdadera. No pueden recibir aprobación en ningún caso.

#2358 Un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales profundamente radicadas. Esta inclinación, objetivamente desordenada, constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba. Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor, las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición.


#2359
Las personas homosexuales están llamadas a la castidad. Mediante las virtudes de dominio, educadoras de la libertad interior, y a veces mediante el apoyo de una amistad desinteresada, de la oración y la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana.

También existe en las Escrituras una “solución” para esta situación y esta aparece en la Carta de San Pablo a los cristianos de Corinto, capítulo 6, versículos del 9 al 20:

9 ¿No saben acaso que los injustos no heredarán el Reino de Dios? No se engañen: ni los que tienen relaciones sexuales prohibidas, ni los que adoran a los ídolos, ni los adúlteros, ni los homosexuales y los que sólo buscan el placer, 10 ni los ladrones, ni los que no tienen nunca bastante, ni los borrachos, ni los chismosos, ni los que se aprovechan de los demás heredarán el Reino de Dios. 11 Tal fue el caso de algunos de ustedes, pero han sido lavados, han sido santificados y rehabilitados por el Nombre de Cristo Jesús, el Señor, y por el Espíritu de nuestro Dios. 12 Todo me está permitido, pero no todo me conviene. Todo me está permitido, pero no me haré esclavo de nada. 13 La comida es para el estómago y el estómago para la comida; tanto el uno como la otra son cosas que Dios destruirá. En cambio el cuerpo no es para el sexo, sino para el Señor, y el Señor es para el cuerpo. 14 Y Dios, que resucitó al Señor, nos resucitará también a nosotros con su poder. 15 ¿No saben que sus cuerpos son miembros de Cristo? ¿Puedo, entonces, tomar sus miembros a Cristo para hacerlos miembros de una prostituta? ¡Ni pensarlo! 16 Pues ustedes saben muy bien que el que se une a una prostituta se hace un solo cuerpo con ella. La Escritura dice: Los dos serán una sola carne. 17 En cambio, el que se une al Señor se hace un solo espíritu con Él. 18 Huyan de las relaciones sexuales prohibidas. Cualquier otro pecado que alguien cometa queda fuera de su cuerpo, pero el que tiene esas relaciones sexuales peca contra su propio cuerpo. 19 ¿No saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo que han recibido de Dios y que está en ustedes? Ya no se pertenecen a sí mismos. 20 Ustedes han sido comprados a un precio muy alto; procuren, pues, que sus cuerpos sirvan a la gloria de Dios.

A continuación algunas consideraciones de la:

CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE.

CONSIDERACIONES
ACERCA DE LOS PROYECTOS
DE RECONOCIMIENTO LEGAL
DE LAS UNIONES
ENTRE PERSONAS HOMOSEXUALES.

I. NATURALEZA Y CARACTERÍSTICAS
IRRENUNCIABLES DEL MATRIMONIO.

2. La enseñanza de la Iglesia sobre el matrimonio y la complementariedad de los sexos repropone una verdad puesta en evidencia por la recta razón y reconocida como tal por todas las grandes culturas del mundo. El matrimonio no es una unión cualquiera entre personas humanas. Ha sido fundado por el Creador, que lo ha dotado de una naturaleza propia, propiedades esenciales y finalidades. Ninguna ideología puede cancelar del espíritu humano la certeza de que el matrimonio en realidad existe únicamente entre dos personas de sexo opuesto, que por medio de la recíproca donación personal, propia y exclusiva de ellos, tienden a la comunión de sus personas. Así se perfeccionan mutuamente para colaborar con Dios en la generación y educación de nuevas vidas.

…El matrimonio, además, ha sido instituido por el Creador como una forma de vida en la que se realiza aquella comunión de personas que implica el ejercicio de la facultad sexual. “Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y se harán una sola carne” (Gen 2, 24).

…En la Sagrada Escritura las relaciones homosexuales “están condenadas como graves depravaciones... (cf Rom 1, 24-27; 1Cor 6, 10; 1Tim 1, 10). Este juicio de la Escritura no permite concluir que todos los que padecen esta anomalía sean personalmente responsables de ella; pero atestigua que los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados”. El mismo juicio moral se encuentra en muchos escritores eclesiásticos de los primeros siglos, y ha sido unánimemente aceptado por la Tradición católica.

Sin embargo, según la enseñanza de la Iglesia, los hombres y mujeres con tendencias homosexuales “deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta”. Tales personas están llamadas, como los demás cristianos, a vivir la castidad. Pero la inclinación homosexual es “objetivamente desordenada”, y las prácticas homosexuales “son pecados gravemente contrarios a la castidad”.

III. ARGUMENTACIONES RACIONALES
CONTRA EL RECONOCIMIENTO LEGAL
DE LAS UNIONES HOMOSEXUALES.

De orden social.

8. La sociedad debe su supervivencia a la familia fundada sobre el matrimonio. La consecuencia inevitable del reconocimiento legal de las uniones homosexuales es la redefinición del matrimonio, que se convierte en una institución que, en su esencia legalmente reconocida, pierde la referencia esencial a los factores ligados a la heterosexualidad, tales como la tarea procreativa y educativa. Si desde el punto de vista legal, el casamiento entre dos personas de sexo diferente fuese sólo considerado como uno de los matrimonios posibles, el concepto de matrimonio sufriría un cambio radical, con grave detrimento del bien común. Poniendo la unión homosexual en un plano jurídico análogo al del matrimonio o la familia, el Estado actúa arbitrariamente y entra en contradicción con sus propios deberes.

Para sostener la legalización de las uniones homosexuales no puede invocarse el principio del respeto y la no discriminación de las personas. Distinguir entre personas o negarle a alguien un reconocimiento legal o un servicio social es efectivamente inaceptable sólo si se opone a la justicia. No atribuir el estatus social y jurídico de matrimonio a formas de vida que no son ni pueden ser matrimoniales no se opone a la justicia, sino que, por el contrario, es requerido por ésta.

Tampoco el principio de la justa autonomía personal puede ser razonablemente invocado. Una cosa es que cada ciudadano pueda desarrollar libremente actividades de su interés y que tales actividades entren genéricamente en los derechos civiles comunes de libertad, y otra muy diferente es que actividades que no representan una contribución significativa o positiva para el desarrollo de la persona y de la sociedad puedan recibir del estado un reconocimiento legal específico y cualificado. Las uniones homosexuales no cumplen ni siquiera en sentido analógico remoto las tareas por las cuales el matrimonio y la familia merecen un reconocimiento específico y cualificado. Por el contrario, hay suficientes razones para afirmar que tales uniones son nocivas para el recto desarrollo de la sociedad humana, sobre todo si aumentase su incidencia efectiva en el tejido social.

----------------------------------------------

Espero haber contribuido a aclarar el panorama respectivo para los católicos en vistas a las próximas elecciones presidenciales en Chile.

Jesús los bendiga, Juan.

sábado 28 de noviembre de 2009

COMENTARIO A LA PELÍCULA: ÁGORA (Hypatia).

Artículo: Desmontando “Ágora” e Hypatia.

Jesús Trillo Figueroa

(Abogado del Estado)

Diario La Razón.

Ágora: Hypatia” (I):

El cine es un maravilloso medio para contar la Historia, pero tiene sus limitaciones: a veces, las ambiciones excesivas pasan factura. Los realizadores de “El Código da Vinci” pretendieron convertir a Magdalena en diosa y se pasaron. Amenábar pretende, nada más y nada menos, contar una historia a partir de la cual “el mundo cambió para siempre”. Y se ha vuelto a pasar cuatro pueblos más. La película tiene tantos mensajes ideológicos que es imposible meterlos en dos horas y, al mismo tiempo, mantener un ritmo entretenido, interesante y espectacular.


El cine requiere medir las secuencias, los silencios, los tránsitos y, sobre todo, un guión que mantenga la atención del espectador.
Es una pena, porque la película contaba con todos los mimbres: un gran director, una generosa producción, una preciosa actriz, un maravilloso decorado y una perfecta ambientación.

Pero lo que pretenden es inyectar en una pastilla los siguientes mensajes: primero, que las religiones generan odio y violencia. Segundo, que el cristianismo es la más talibán de todas y la que empezó. Tercero, que existen dos mundos, por una parte, el de la filosofía y la ciencia, contrapuesto e incompatible con el de la religión. Cuarto, que el cristianismo al principio fue misericordioso, pero la jerarquía eclesiástica y la Iglesia son por definición intolerantes y fundamentalistas. Y, sobre todo, hay dos mensajes más que son especialmente queridos por la película y por toda la explosión de libros y propaganda que estos días se vienen haciendo: el cristianismo es la causa de la caída del Imperio Romano y de la desaparición de la sabiduría grecolatina. Además, es el culpable de la subordinación y dominación de la mujer por parte del hombre. En fin, Alejandría e Hypatia son el símbolo de una civilización grecorromana basada en la filosofía, la ciencia y la libertad, hasta que llegó el cristianismo y comenzó la oscura Edad Media. Demasiado para una sola película. Y la cosa continúa porque, según declara el director, “es increíble cómo se parece a la situación actual”.


¿Es casualidad que desde julio hasta el estreno de la película se hayan publicado más de cuatro biografías sobre Hypatia, paradigma de las cuales es la de Clelia Martínez Maza, financiada por la Dirección General de Ciencia y Tecnología? Más de 10 novelas, ejemplo de las cuales es la escrita por el hermano de Carmen Calvo, ex ministra de Cultura, además de multitud de estudios de historia sobre la época. Y todo ello con el mismo mensaje. Que todo salga al mismo tiempo no puede ser casualidad. Una vez más, nos encontramos con un ataque ideológico perfectamente orquestado, del cual, por cierto, Amenábar suele ser pistoletazo de salida, como lo fue en el caso de “Mar adentro” con la eutanasia.


Ahora la cosa va directamente contra la religión y particularmente contra el cristianismo.

Lo malo de la trama que cuenta la película es que es mentira desde el principio hasta el final.

Forma parte de la estrategia de reescribir la Historia a la que es tan aficionada nuestra izquierda.

Hypatia no fue asesinada siendo una joven tan hermosa como Rachel Weisz, de 38 años, sino que murió en el año 415 y tenía 61. No fue famosa por sus dotes de astronomía por más que en la película se empeñen terca y cansadamente, atribuyéndole haberse adelantado a Kepler más de mil años; sino porque era una “divina filósofa” platónica, en palabras del obispo cristiano Sinesio de Cirene -única fuente coetánea que se conserva sobre ella- a la que llama en sus cartas “madre, hermana, maestra, benefactora mía”. El citado obispo, a quien en la película se le hace traidor y cómplice en el asesinato de la filósofa, murió dos años antes que ella, así que es imposible que tuviera nada que ver con su muerte. Ella fue virgen hasta el final, pero no vivió la castidad como ha dicho la protagonista, que se ha declarado feminista radical, “para ser igual que un hombre y poder ejercer una profesión con plena dedicación”. Lo hizo porque, coherente con su filosofía, ejercía la Sofrosine, es decir el dominio de uno mismo a través de las virtudes entendidas como el control de los instintos y las pasiones.


Hypatia nunca fue directora de la Biblioteca de Alejandría, ni ésta fue destruida por los talibanes cristianos.
La biblioteca fue incendiada por Julio César, saqueada junto con el resto de la ciudad por Aureliano en el año 273, y rematada por Diocleciano en 297. Es verdad que en el año 391 fue destruido lo que quedaba del templo del Serapeo después de la destrucción por los judíos en tiempos de Trajano, y también el repaso que le pegó Diocleciano, quien, para conmemorar la hazaña, puso allí su gran columna, razón por la cual los cristianos lo destruyeron, ya que él era el símbolo de las persecuciones que sufrieron durante trescientos años. Pero lo que allí quedaba de la biblioteca era tanto como lo que restaba en otros sitios. El paganismo siguió existiendo en Alejandría hasta que llegaron los árabes. Y el neoplatonismo siguió floreciendo, hasta que lo recuperó el renacimiento cristiano. Por cierto, que yo sepa, su más brillante exponente se llamaba San Agustín, coetáneo de Hypatia.

Ágora: Cirilo” (II):

La historia de Hypatia ha sido objeto de manipulación por todas las tendencias ideológicas, desde la Ilustración hasta el feminismo radical más reciente. Para algunos, como Voltaire, “desde la muerte de Hypatia hasta la Ilustración, Europa está sumida en la oscuridad; la Ilustración, al rebelarse contra la autoridad de la Iglesia, la revelación y los dogmas, vuelve a abrir la iluminación de la razón”. En la última versión feminista de Úrsula Molinaro, Hypatia es la campeona del amor libre, a pesar de que en realidad era virgen. La conclusión es que de la verdadera historia de Hypatia se pasa a la leyenda de Hipatia, que se convierte en la leyenda del Crimen de Alejandría, cuyo protagonista principal es el obispo Cirilo.


La película de Amenábar recoge casi todos los ingredientes de esta leyenda (que como tal es una gran mentira): Hypatia es símbolo de mujer libre que representa el fin de la cultura grecolatina y el comienzo del oscurantismo cristiano, asesinada por unos fanáticos talibanes cristianos al mando del obispo Cirilo. ¿De dónde surge esta leyenda? El primero que narró el crimen fue Sócrates Escolástico en el siglo V, un letrado al servicio del patriarca de Constantinopla Nestório (declarado hereje por la Iglesia por sus errores doctrinales), enemigo del patriarca de Alejandría, Cirilo. Pero la atribución directa a este último de la autoría del asesinato fue cosa del escritor pagano Damascio, que escribió la «Vida de Isidoro», que es una apología del paganismo durante el final del siglo V y principios del VI.


No obstante, la auténtica leyenda surge con la obra de John Toland en 1720. Éste era un irlandés, hijo ilegítimo de un sacerdote católico, que se hizo protestante y posteriormente activo militante del ateísmo en la Gran Logia de Londres. Después vino Voltaire; después, el historiador Edward Gibbon, quien, para argumentar su tesis acerca de que el cristianismo es la causa interna de la decadencia del Imperio Romano, utiliza la leyenda de Hypatia y declara a Cirilo responsable de todos los conflictos que estallaron en Alejandría en el siglo V. Más tarde llegarán las versiones románticas de Leconte de Lisle y otros, y finalmente el feminismo radical, para el que Hypatia fue la primera mártir de la misoginia propia del cristianismo. Todos los autores citados, y alguno más, tienen una cosa en común:

son masones reconocidos.


Una de las grandes mentiras de la historia que se quiere propagar es que la mujer fue libre en Grecia y en Roma hasta que llegó el cristianismo y la sometió a la sujeción del hombre; a esta idea también contribuye la película. Lo cierto es que en Grecia la mujer era considerada una cosa más de la casa, y en Roma, no era una «sui iuris», es decir, titular de derechos, sino que era considerada «capiti diminutio», como un niño o un incapacitado y, por tanto, estaba sometida a la tutela o la «manus» del padre o del marido.

Por el contrario, fue el cristianismo el que consideró al hombre y a la mujer iguales en naturaleza, pues ambos son hijos de Dios y hermanos en Cristo; y prueba de ello es que las primeras manifestaciones de mujeres libres autodeterminándose, pese a la voluntad de sus padres o del estado, fueron las primeras mártires cristianas víctimas de las persecuciones romanas, tales como Inés, Ágata o Cecilia.

Y precisamente la explicación fundamental en torno al odio a Cirilo está en esta cuestión. Independientemente de que la carta de San Pablo a Timoteo no refleja precisamente una visión emancipada de la mujer, no es creíble que Cirilo la impusiera como literalidad a cumplir, porque es precisamente Cirilo quien más ha exaltado en la historia de la humanidad la condición femenina, pues a él se debe la expresión «Theotokos», palabra griega que significa madre de Dios.


El personaje del que hablamos, al que la película presenta con caracteres parecidos a Bin Laden para luego dejar en letras la explicación de que a ese “energúmeno” que ustedes han visto la Iglesia católica lo hizo Santo y León XIII lo declaró doctor de la Iglesia, efectivamente es San Cirilo de Alejandría.
Él fue el que derrotó a la herejía Nestoriana en el Concilio de Éfeso del 431. En esencia, la disputa consistía en si María era madre de Cristo o madre de Dios. De la respuesta a esta cuestión surge algo muy importante: la doble naturaleza divina y humana en una persona llamada Cristo. Cirilo consiguió que se convocase un concilio en Éfeso, puesto que era el lugar donde vivió sus últimos años la Virgen María, y logró que la Iglesia declarase el primer dogma mariano de la historia: María, Madre de Dios. Hasta aquel momento nadie en la historia había conseguido colocar a un ser humano mujer por encima de cualquier hombre. Éste es el personaje que en el fondo persigue la leyenda de Hypatia; curiosamente, Bertrand Rusell comienza su “Historia del pensamiento occidental” con una irónica semblanza de San Cirilo diciendo: “El motivo principal de su fama es el linchamiento de Hypatia”.

Todo esto huele excesivamente a podrido.

-----------------------

Nota del Editor: es más que interesante, que luego de mis publicaciones acerca de las Sectas Anticristianas, haya llegado a mí en forma completamente casual este comentario, ni lo busqué, ni lo esperaba, tampoco he visto la película, a Chile al menos, no ha llegado, ni siquiera sabía de su existencia, no creo en las coincidencias pero sí en las Diosidencias, el comentario mas arriba publicado no hace mas que confirmar lo oportuno de los artículos por mí expuestos, le duela a quién le duela.

----------------------------------

CREDO.

“Creo en la Iglesia, una, santa, católica y apostólica”

Francisco Manuel Jiménez Gómez

(Sacerdote diocesano de Ciudad Real).

Sí, por pura gracia de Dios pertenezco a la Iglesia católica. Para mí es un motivo de alegría llevar ese hermoso nombre, pertenecer a esa Iglesia, que habitada por el Espíritu Santo, es en el mundo presencia viva del Crucificado-Resucitado.


Creo en la Iglesia que plantaron los Apóstoles Pedro y Pablo y Juan y Andrés, y Tomás y Felipe y Bartolomé… aquellos que bebieron el cáliz del Señor y lograron ser amigos de Dios. La misma Iglesia que, desde sus comienzos se reúne para partir el pan y escuchar las enseñanzas de los apóstoles; la que por caminos diversos se congrega en una unidad admirable: ¡la única Iglesia de Cristo!


Creo en la Iglesia, en cuyo seno bautismal fui gestado a la Vida, en cuya mesa se sirve el pan Eucarístico, en cuyo espacio no hay fronteras ni naciones, ni lenguas ni culturas porque caben todas y a todas purifica.


Creo en la Iglesia, la de los mártires y los santos, la de aquellos que fueron fieles incluso cuando tuvieron que beber la amargura del cáliz; la de los que también lo bebieron en el silencio de cada día, en la entrega de cada hora, en la generosidad derramada sin distinguir identidades.


Creo en la Iglesia, la criticada y calumniada, la pecadora y la santa; la de la historia bimilenaria de claroscuros y ambivalencias; la que me da ojos para ver y corazón para entender; la del contraste entre el pecado y la misericordia, la que pese a sus miserias siempre está ahí para vendar heridas, para acoger pródigos, para perderse en los arrabales del mundo.

Creo en la Iglesia, en la visible y en la que no se quiere ver, la que conserva el Vaticano y la que da esperanza en los pueblos y las aldeas; la experta en humanidad porque es consciente de sus debilidades; la que se acerca al enfermo y la que defiende la vida; a la que no estorba el dolor ni lo cubre con falsas compasiones.

Y creo en la Iglesia, aunque no esté de moda, con humildad y sin complejos, porque aunque reniegue de ella, tengo la certeza de que siempre estará ahí esperándome como una madre.


Por eso, pedimos al Señor, al único Señor de la Iglesia, que nos conceda vivir de tal modo en su Iglesia que, perseverando en la fracción del pan y en la doctrina de los apóstoles, tengamos un solo corazón y una sola alma, arraigados firmemente en la fe y en su amor.

__________________________________

Jesús los bendiga, Juan.

miércoles 25 de noviembre de 2009

TÚ ERES HERMOSA.

video

Aprovechando que en el hemisferio sur celebramos entre el 8 de Noviembre y el 8 de Diciembre el Mes de María, he decidido publicar algunas canciones dedicadas a nuestra Santísima Madre. Para aquellos hermanos no católicos, que se muestren ofendidos por algunas partes de la letra de esta canción, les recuerdo que en el libro de los proverbios dice que “la mujer que teme al Señor deberá ser alabada” y en el Evangelio según san Lucas, en el cántico de María ella dice: “Desde ahora bienaventurada me dirán todas las generaciones”, como dudo que alguno me quiera rebatir que la Biblia es palabra inspirada, les pido que acepten a María como lo que ella es: la Madre de Dios, recuerden lo que significa la naturaleza hipostática de Cristo, definición aceptada por todas las Iglesias Cristianas, sin distinción.

Jesús los bendiga, Juan.

TÚ ERES HERMOSA.

1ª Estrofa.

MI

DIOS DIJO EN EL EDÉN

A LA SERPIENTE,

PONDRÉ GUERRA ENTRE TI

LA

Y LA MUJER,

ENTRE TU PROLE

Y LA PROLE DE ELLA,

SI7

Y ELLA TU CABEZA APLASTARÁ.

MI

HE AQUÍ QUE UNA VIRGEN

SALDRÁ ENCINTA

MI7

DE DIOS CON NOSOTROS:

LA SI7

EMMANUEL. _____

Estribillo.

MI

TÚ ERES HERMOSA,

LA SI7

TE AMAMOS CON TERNURA

LA SI7

PORQUE ERES NUESTRA MADRE

LA

POR SER MADRE

SI7 MI

DE CRISTO SALVADOR.

2ª Estrofa.

Y DIOS ENGENDRA EN GRACIA A MARÍA

LA VIRGEN SANTA ESPOSA DE JOSÉ

LE PIDE QUE ELLA ENGENDRE AL MESÍAS

POR OBRA Y GRACIA DEL ESPÍRITU SANTO.

HE AQUÍ LA ESCLAVA DEL SEÑOR YAHVÉ

HÁGASE EN MÍ SEGÚN TU VOLUNTAD.

3ª Estrofa.

EL VERBO SE HIZO CARNE ENTRE NOSOTROS

VINO A SU MUNDO PARA REDIMIR

Y EL MUNDO FRENTE A LA CORREDENTORA

UN VIERNES SANTO LO CRUCIFICÓ.

NOS DIJO: MIREN, SE LAS DOY POR MADRE,

LE DIJO: MIRA HIJO, TE LA DOY.

4ª Estrofa.

A CUANTOS AL SEÑOR JESÚS SE ENTREGAN

EL PADRE LES ENTREGA EL PODER

DE CONVERTIRSE EN HIJOS COMO CRISTO

Y SER LA LUZ DEL MUNDO, JUNTO A ÉL.

MARÍA VIRGEN, MADRE DE LA IGLESIA

ENSÉÑANOS A EVANGELIZAR.

----------------------------------------------------

(A160)

Nivel: A

Tono: MI

Ritmo: 1 – 7

Contenido:

Alabanza a la Santísima Virgen.

-------------------------------------------------------------

link en you tube:

http://www.youtube.com/watch?v=VPnqO-QFFhI

sábado 21 de noviembre de 2009

¿NUEVAMENTE PERSEGUIDOS?

SIGLO XXI, ¿PERSECUCIÓN RELIGIOSA?

Me llegó en el transcurso de los últimos días un mail escrito por un sacerdote en que habla de la incidencia e importancia que tuvo (y tiene) el cristianismo en el desarrollo de la cultura occidental y comentaba de la siguiente manera:

“… hoy también, paseando por el imponente museo del Prado, viendo la exposición especial dedicada a Juan Bautista Maíno, pintor español de los siglos XVI-XVII contemporáneo, aunque menos conocido, de los grandes maestros italianos y españoles como Velázquez, comprobaba que la mayoría de su producción pictórica es religiosa cristiana, y que sin el cristianismo o las referencias bíblicas, la mayoría de la pintura y del arte occidental no existirían.

Ahora que el Tribunal de Estrasburgo ha emitido una sentencia prohibiendo los signos cristianos en las escuelas públicas, entre ellos el crucifijo, alejando (la) tolerancia (hacia el cristianismo), invocando para ello el respeto para las demás religiones, me pregunto si es renunciando a nuestra identidad es como vamos a conseguir mayor y mejor convivencia religiosa, si es eliminando un signo tan universal de amor como es la cruz de Cristo, lograremos una sociedad más tolerante.

¿Qué deberíamos hacer con las catedrales, iglesias, fiestas, romerías, escudos, en los que la cruz es un signo de identidad tanto en España como en la mayoría de los países europeos y latinoamericanos? No es que yo sea un fanático de los signos en sí, más bien lo soy de su significado y de los valores que representan, pero también creo que los símbolos son importantes y que ninguna sociedad o cultura sobrevive sin ellos. O los sustituye por otros. Prefiero mil veces la cruz, símbolo de una resistencia, de una revolución, de una subversión de valores, de una primacía de la dignidad del ser humano frente a toda imposición despótica sea del Estado o de cualquier autoridad religiosa, expresión de solidaridad con todas las víctimas de la historia, antes que todos estos símbolos del capitalismo liberal que son el dios consumo y el dinero, la sumisión a la moda, la creencia en montones de supercherías que nadie cuestiona, la idolatrización de futbolistas, personajes mediáticos del cine o la televisión, para quienes el dinero, la fama, la apariencia son sus únicos valores. Apoyo el respeto a las otras culturas y religiones que conviven con nosotros y optaría por retirar signos ofensivos o discriminatorios contra ellas, pero eso no significa renunciar a signos universales de amor, perdón, solidaridad, igualdad y fraternidad.

Acabo de ver la película “Ágora”, que narra la historia, la vida y la muerte de la filósofa y supuesta astrónoma Hipatia, magistralmente interpretada por Rachel Weisz, y asesinada según el film del estupendo director chileno-español Alejandro Amenábar, a instigación de los cristianos, dirigidos por el obispo Cirilo. Bella película que recrea de forma fantástica la ciudad alejandrina, su famoso Faro y su no menos famosa Biblioteca. En principio es una historia para que subrayar la intolerancia religiosa, o intolerancia a secas, que recorre las religiones y las culturas, pero que acaba manipulando la historia y cargando todas las responsabilidad sobre los cristianos, vestidos a propósito de vestiduras negras, símbolos del oscurantismo y del rechazo de la cultura y el progreso que significaba en aquella época la filosofía y la astronomía, y hoy la ciencia. Se olvida el director de que los cristianos fueron perseguidos durante más de tres siglos y lo siguen siendo en la actualidad en muchos lugares del mundo por testimoniar el Evangelio y la solidaridad con los más pobres. Es clara una intencionalidad acusatoria, puesto que el mismo director ha dicho que esa intolerancia se da hoy también en nuestros días, como si la intolerancia y el fanatismo sólo tuvieran nombre cristiano o religioso, y no atravesara todos los entresijos de la realidad humana, cultural, política y económica. No debemos negar que los cristianos han manchado el nombre de Cristo y del Evangelio a lo largo de los siglos y se han implicado en actuaciones contrarias a los valores cristianos. Ahí están las Cruzadas, la Inquisición, las guerras de religión, la conversión forzada a la fe de muchos pueblos indígenas, de las que ya la Iglesia ha pedido público perdón. Pero decir que la cruz, que el cristianismo son oscurantistas, opuestos al progreso, contrarios al bien social, es una descarada manipulación ideológica del mismo corte intolerante del que se quiere acusar a los cristianos. Y es que nada es tan de color blanco o negro cuando se trata de seres humanos, si no se quiere caer en un manipulador maniqueísmo que debería estar ya superado a estas alturas. Ni los cristianos fueron tan malos, ni Hipatia fue poco menos que una santa y mártir laica de aquella época.

Hay una cosa llamativa en la película que me gustó. Los cristianos aparecen en ella viviendo y formando parte de las clases más humildes y pobres de la ciudad, en contraste con Hipatia que pertenece a la clase más adinerada e influyente. Y es que la opción de Cristo por los más pobres y marginados es muy clara y distintiva de su mensaje, como aparece en el evangelio, en que pone de ejemplo a una viuda que da todo lo que tiene, y eso que tenía poco, pues las viudas en Israel eran la clase social más marginada y necesitada. Cuando en una encuesta publicada estos días realizada entre jóvenes españoles se dice que más del setenta por ciento de ellos perciben que la Iglesia es una institución que no aporta nada el bien de la sociedad, en verdad me entristece, primero porque, o los jóvenes no saben nada de la ingente labor social que la Iglesia realiza, o la propia Iglesia no sabe comunicarla suficientemente. O quizá sólo transmite una imagen demasiado jerarquizada, de poder, que se opone a todo supuesto progreso social. Porque si algo hace la Iglesia es una extraordinaria labor social de solidaridad, y más en estos momentos de crisis. Porque si Cristo es original y novedoso es precisamente en presentarnos a un Dios que se manifiesta en lo sencillo, en lo pequeño, en lo humilde, en solidaridad con los marginados y rechazados, con las víctimas y con los empobrecidos de la historia y de nuestro mundo. Y si algo predica el cristianismo y lo han hecho vida millones de cristianos en el mundo es la paz, la reconciliación y la igualdad. Desde los santos más famosos, hasta las personas más anónimas, como el hermano Ignacio Villar, religioso de mi comunidad de san Viator, fallecido recientemente, y al que me unía un gran cariño, ejemplo de bondad, entrega y sencillez, y de trabajo silencioso pero siempre eficaz. Como tantos otros que tú también conocerás en tu entorno, que son modelos vivos de humildad y generosidad.

Se dice también en la película una frase que popularizó el papa Juan XXIII: “Es más lo que nos une que lo que nos separa”. Por eso es más importante en nuestra época buscar más los signos de reconciliación que de separación, alegrándonos que el día 9 de Noviembre se celebren los 20 años de un acontecimiento que cambió la faz del mundo y de la historia: la caída del muro de Berlín, símbolo de la posguerra mundial y de la Guerra Fría, y expresión acabada del sistema despótico que era sin duda el régimen comunista soviético y su órbita de países europeos. Yo viví aquel momento con emoción, sabiendo que asistía a uno de esos instantes únicos e históricos. Allí venció las ansias de libertad del ser humano frente a todo intento de acallarla por la fuerza de las armas. Y no hay que olvidar que la caída del muro de Berlín fue promovida unos años antes por el fallecido Papa Juan Pablo II (inolvidable la primera visita a su Polonia natal, con millones de personas en las calles gritando “libertad”) y el sindicato polaco católico Solidaridad, además de otros agentes políticos y sociales. Desgraciadamente, los muros no han desaparecido de nuestro mundo. Ahí está el muro de la vergüenza entre Israel y los palestinos, las vallas de Melilla y de México para impedir el paso de los inmigrantes, y todos esos muros que deberían indignarnos y sublevarnos como lo hicieron los alemanes: los grandes muros del hambre, de la desigualdad, de la discriminación, de las guerras, de los refugiados, de la violencia, del odio. Muros que edificamos primero en el corazón y que traspasamos a las familias, a las escuelas, a la sociedad. Muros que deben ser sustituidos, como dijo el papa Benedicto XVI, por puentes de reconciliación, justicia y paz. Puentes que sólo pueden ser edificados sobre la verdad, como acaba de reconocer el Gobierno del Salvador al responsabilizar al Estado como instigador de la muerte martirial del querido y aclamado ya como santo Monseñor Romero. Verdad y compromiso social que intentaron vivir en sus vidas dos grandes personajes mundiales que acaban de fallecer: el escritor español y premio Cervantes 1991 Francisco Ayala, a los 103 años, y el famoso filósofo estructuralista belga Claude Lévi-Strauss, a los 101 años de edad. Ambos, junto con el gran actor español José Luis López Vázquez, que también falleció esta semana, intentaron dejar el mundo mejor de lo que lo encontraron, buscando los tres el sentido de la vida, a través de diferentes caminos, pero siempre con una gran humanidad y una sincera búsqueda de la verdad. Aunque no fueran muy religiosos explícitamente, dejaron un legado de honestidad y de servicio al bien común, invitándonos a intentar vivir como si la vida tuviera sentido, poniendo orden en este caos que es la existencia, como decía Lévi-Strauss. Porque al fin de cuentas es el amor que nos tenemos lo que da sentido a todo lo que vivimos y por lo que vivimos.

No te canso más. No puedo evitarlo. Me cuesta detener mi mano al escribirte cada semana, poniendo a prueba tu paciencia y tu cariño. No te sientas obligado a leerlo todo, jejeje. Con todo mi afecto y mis mejores deseos para ti y para quienes amas y te aman.

Diego”.

--------------------------------------------------------

Hace ya algún tiempo he venido comentando entre mis hermanos y amigos acerca del re-comienzo de la persecución hacia todos los cristianos y muy especialmente contra los católicos, este tipo de noticias, como lo que ocurre ahora en Europa no hace sino mas que confirmar mí apreciación.

Como lo he publicado en la extensa serie acerca de las sectas anticristianas quisieran sus miembros que abjuráramos de nuestra fe y de nuestros principios en aras de un mal entendido respeto por las demás religiones, como también lo he dicho anteriormente, yo respeto a las personas pero no puedo respetar a las falsas religiones, puedo entender que las personas estén equivocadas y no por eso transformarlas en objeto de anatema, pero no por ello me tendré que ver obligado a negar la veracidad de la religión que profeso.

Considero una vergüenza que hoy en día traten de hacer desaparecer del mundo occidental sus raíces por el temor a ser llamados retrógrados, nuestras raíces son cristianas y eso, por más que lo nieguen, es una Verdad Eterna.

Jesús los bendiga, Juan.

jueves 19 de noviembre de 2009

NOTICIAS/RENOVACIÓN CARISMÁTICA CATÓLICA EN EL ESPÍRITU SANTO.


La Renovación Carismática Católica en El Espíritu Santo de la arquidiócesis de Santiago (Chile), te invita a participar en la celebración a CRISTO REY, la que se realizará el próximo domingo, 22 de Noviembre, desde las 13:30 y hasta las 19:00 horas en la Parroquia Padre Pío (o Capuchinos), ubicada en Catedral/R. Cumming (metroestación Cumming, ½ cuadra hacia el poniente).

Te esperamos querid@ herman@, ven a alabar en comunidad a nuestro Dios, único Rey, Salvador y Señor de nuestras vidas y a recibir las abundantes bendiciones que Él derrama sobre nosotros.

Recuerda que: “…hemos sido creados para alabanza de Su gloria…” (Ef 1, 12), toda nuestra vida ha de ser una constante alabanza a nuestro Dios.

Invita a tu espos@, a tus hijos, todos estamos llamados a conocer al Dador de la Vida, que nos colma con su alegría, su amor y su paz.

Te esperamos, no faltes.

miércoles 18 de noviembre de 2009

QUE TU GRACIA.


video

Mientras mas escucho las canciones del Ministerio de Música dominicano “ALFAREROS”, más me convenzo que se trata de música inspirada (por el Espíritu Santo), las melodías son hermosas y pegajosas, pero a esto debemos agregar la letra que toca las profundidades de nuestro corazón, una nueva razón para alabar y dar gracias a Dios por proveernos de músicos que están a su servicio y hacen crecer en el Espíritu a quienes los escuchamos, que Jesús los bendiga tanto a ellos como a los lectores de este blog.

Juan.

QUE TU GRACIA.

1ª Estrofa.

RE

ME PERSIGUES CON TU AMOR,

MI-

AMADO MÍO,

SOL

POR UN VASTO RÍO

LA

DE MISERICORDIA,

FA#-

ESE CORAZÓN QUE LATE

SI

DESDE SIEMPRE,

MI-

RESONANDO FUERTE

LA

COMO LA AURORA.

RE

ME RESIGNO SIMPLEMENTE

MI-

A TUS MANDATOS,

SOL

EL CANDOR DE TUS PALABRAS

LA

ME DEVORA.

FA#-

EL MURMULLO CUANDO DICES

SI

QUE ME AMAS.

MI-

YA NO AGUANTO MÁS,

LA

EL ALMA SE ME DESPARRAMA.

Estribillo.

RE

QUE TU GRACIA SE ME ADENTRE

SI-

EN LAS VENAS,

MI- LA

QUE NO SEPA YO JESÚS

SOL

SÍ ES SANGRE O TÚ

LA7 SI- ( RE)

QUE FLUYE EN MÍ. (final)

2ª Estrofa.

RE

EN TUS MANOS PONGO YO

MI-

LA VIDA ENTERA,

SOL

EN MÍ CUERPO SIENTO YA

LA

LA PRIMAVERA,

FA#-

GERMINÁNDO COMO FLOR

SI

EN LA LADERA,

MI-

EL AMOR QUE COSECHA

LA

SU QUIMERA.

RE

ME RESIGNO SIMPLEMENTE

MI-

A TUS MANDATOS,

SOL

EL CANDOR DE TUS PALABRAS

LA

ME DEVORA.

FA#-

EL MURMULLO CUANDO DICES

SI

QUE ME AMAS.

MI-

YA NO AGUANTO MÁS,

LA

EL ALMA SE ME DESPARRAMA.

______________________________

link en you tube:

http://www.youtube.com/watch?v=uleBgaqnylg&feature=related

Elegí este video por considerar que su sonido es más puro, bendiciones, Juan.

sábado 14 de noviembre de 2009

RELATIVISMO MORAL ¿EN LA IGLESIA?

Esta nueva publicación nuevamente está dirigida hacia el tema del Relativismo Moral, pero va directamente encaminada hacia todos mis hermanos católicos, en más de una oportunidad me ha tocado sugerir a algún feligrés que su forma de vestir o de comportarse en el templo no es la más adecuada, bien dice en el siguiente artículo que debemos cuidarnos de juzgar a los demás (Sant 2, 2-4), pero no debemos olvidar que hay situaciones que no requieren de un mayor discernimiento porque a ojos vistas son incorrectas; no me parece lógico que una persona concurra a la Santa Misa en shorts y sandalias, cosa que jamás haría si fuera invitada a una cena, sí sentimos tanto respeto por un anfitrión humano, cuánto más respeto debemos sentir por nuestro Dios.

En esto, envidio -sanamente- a nuestros hermanos evangélicos, ellos concurren vestidos con lo mejor que tienen a sus oficios religiosos, porque sus padres han tenido el buen criterio de enseñarles desde pequeños el respeto que se debe tener a Dios (Santo temor de Dios).

Jesús los bendiga, Juan.

¿CÓMO VESTIMOS Y NOS COMPORTAMOS

EN EL TEMPLO?

Padre Jordi Rivero.

http://www.corazones.org/

¿Cómo nos vestimos?

La forma en que vestimos refleja cuánto respetamos al anfitrión y la dignidad del acontecimiento. Es por eso, por ejemplo, que nos presentamos bien vestidos a una entrevista de trabajo, a un banquete de gala, o a un concierto de ópera. ¿Y cuándo vamos a la Santa Misa?

Si los católicos comprendieran el significado sublime de la Santa Misa, deberían manifestar el mayor respeto en la forma en que se visten.


Comprendo el pecado que es juzgar a las personas por su apariencia. Bien nos lo enseña el apóstol Santiago:

“Supongamos que entra en vuestra asamblea un hombre con un anillo de oro y un vestido espléndido; y entra también un pobre con un vestido sucio; y que dirigís vuestra mirada al que lleva el vestido espléndido y le decís: “Tú, siéntate aquí, en un buen lugar”; y, en cambio, al pobre le decís: “Tú, quédate ahí, de pie”, o “Siéntate a mis pies”. ¿No sería esto hacer distinciones entre vosotros y ser jueces con criterios malos?” (Sant 2, 2-4).


Ciertamente no debemos juzgar. La persona con vestido sucio puede que sea pobre, puede que haya salido del trabajo y es su única oportunidad de asistir a Misa. Puede que venga con grandes problemas personales y no esté pensando en su forma de vestir. En fin, hay muchas razones y no se debe juzgar. Es importante que extendamos una bienvenida llena de amor a todos.

Pero debemos juzgarnos a nosotros mismos. Si vamos a Misa vestidos como si fuéramos a cualquier acto, si estamos descuidando la forma de vestir en el templo, hacemos mal. Recordemos que somos unidad de cuerpo y alma. Todo nuestro ser debe prepararse para la gran celebración que es la Misa dominical. Todo lo visible ayuda a elevarnos al Dios invisible: la arquitectura, la música, las vestimentas del presbítero, las imágenes sagradas, los utensilios sagrados, en fin, todo, debe manifestar la sublime importancia de la Santa Misa.

Aún si somos pobres, llevemos lo mejor que tenemos. Lo importante es la actitud que representan nuestros actos. He podido constatar muchas veces cómo los campesinos pobres van a la Santa Misa bien arreglados. No tienen ropa de lujo pero visten lo mejor que tienen.

Hay un ambiente de respeto que manifiesta que la Misa es lo más importante en la semana.

Si no vestimos la mejor ropa para la Santa Misa, ¿para quién la reservamos? Recordemos que no solo se habla con las palabras sino también con el lenguaje de nuestras actitudes externas. Es por eso que Jesús nos enseña en el Evangelio según san Mateo:

“Entró el rey a ver a los comensales, y al notar que había allí uno que no tenía traje de boda, le dice: “Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin traje de boda?” Él se quedó callado. Entonces el rey dijo a los sirvientes: “Atadle de pies y manos, y echadle a las tinieblas de fuera; allí será el llanto y el rechinar de dientes” (Mateo 22,11-13).


Evidentemente no se trataba de un pobre que no tenía otra cosa que vestir, pues entonces aplicaría el pasaje de Santiago expuesto arriba.
Se trata de una falta de respeto que no se puede justificar.
Si visitamos las basílicas de Roma encontraremos que allí no se permiten los pantalones cortos, los vestidos sin mangas o los escotes provocativos. No vamos a discutir aquí la delimitación exacta de cada pieza.
El pudor y el respeto nos deben guiar. No abogamos tampoco por hacer de la ropa el centro de la atención. Pero hoy día nos hemos ido al otro extremo, olvidando que vestir respetuosamente sí tiene su importancia.


¿Cómo nos comportamos?


El templo es un lugar sagrado, reservado para el culto a Dios. Ahí está reservado el Santísimo en el tabernáculo, y su presencia real requiere de nosotros la mayor reverencia. Es por eso que, aunque no se esté celebrando la Santa Misa, el ambiente en el templo debe conducir a la oración y el respeto a Dios.

No es que la casa de Dios sea un lugar sombrío y severo, pero tampoco es lugar para diversión ni para andar a las anchas. Es más bien un lugar sagrado, diferente a todos los demás. ¡Es casa de oración! No es necesaria la rigidez, pero no se debe andar como en el parque o en un centro comercial. Toda nuestra actitud debe reflejar nuestra fe en la presencia de Cristo.


No es necesaria la rigidez y, una vez más, debemos cuidarnos de no juzgar a otros. Pero sí tenemos la obligación moral de reflexionar sobre nuestro propio comportamiento y enseñar a nuestros hijos.

Los presbíteros y los encargados de formación deben, igualmente, enseñar el respeto debido en el templo.

El respeto, el orden, el decoro ante lo sagrado ha sufrido mucho en nuestra cultura moderna, precisamente porque hemos perdido de vista que Dios es Dios.

El hecho de que Dios es nuestro Padre y que nos ama infinitamente no se opone a la necesidad de rendirle adoración y gloria y manifestar sumo respeto en su templo.

Recordemos con qué celo defendió Jesús el respeto que debemos tener a la casa de Dios:

“Está escrito: Mi casa será llamada Casa de Oración. Pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones” (Mt 21, 13).